08. Una vez en el mercado (Vascongadas) (1941)
(Yoan nintzan merkatura)
Una vez en el mercado
compré un cerdito bien plantado;
el cerdito: curris, curris, curris,
pero no llevaba yo un centavo
y hube de dejarlo.
Una vez en el mercado,
compré un tambor muy bien templado;
suena el tambor: tun, tun, tun;
el cerdito: curris, curris, curris,
pero no llevaba yo un centavo
y hube de dejarlo.
Una vez en el mercado
compré un silbito plateado;
el silbito: chiru, liru, liru,
el tambor: tun, tun, tun;
el cerdito: curris, curris , curris,
pero no llevaba yo un centavo
y hube de dejarlo.